Nuevos horizontes

Mi amiga Lupita y yo somos amigas de hace muchos años, ella ha sido una persona muy importante en mi vida, hemos pasado muchas cosas juntas por lo que se ha convertido en una hermana.

Lupita y yo éramos unas chicas promedio en una provincia del país, como ustedes sabrán generalmente en estos pueblos todos se conocen y tienen una cantidad de secretos impresionantes que son del dominio público.

Aunque tiene sus ventajas vivir en un lugar tan pequeño sus contras son muy grandes, el machismo es uno de ellos, nuestras familias están criadas a la “antigua” cosas como que las mujeres deben de estar en la cocina, no pueden hacer cosas de “hombres” además de vivir atado a lo que dirán los demás porque nada es más rápido que los chismes de la colonia, ni siquiera la luz.

Lupita y yo tuvimos en la secundaria a una profesora que venía de la capital, ella no le agradaba a muchos de nuestros padres porque hablaba de una forma diferente a la que conocíamos, nos enseñaba sus fotos de viajes, nos pasaba libros de contrabando, lo que ella quería es que fuéramos libres, que el conocimiento nos daría ese poder.

Ella se veía siempre tranquila, se vestía como quería, se peinaba como le gustaba esa era la fantasía que muchas de la localidad teníamos pero no nos atrevíamos siquiera a decirlo en voz alta, menos a nuestras familias.

Se me metió esta idea de seguir estudiando, generalmente lo que se tenía pensado para nosotras era terminar la secundaria y seguir en el negocio familiar, mi familia era dueña de una tienda de abarrotes se consideraba que las mujeres no necesitaban más que la secundaria.

Le conté a mi amiga Lupita sobre esta idea loca que se me había metido y que se escuchaba más posible cada vez que me la planteaba, ella estaba muy asustada, sabía los problemas que tendríamos si lo llevaba a cabo pero mientras más le hablaba del tema, se emocionaba más.

Hicimos una investigación casi secreta porque en lugares así todos tienen ojos así que poco a poco fuimos haciendo un plan de acción, ahorrar para el exámen, las opciones y otro tipo de logística que necesitábamos para poder ir a la universidad.

Convencimos a nuestros padres con mucho esfuerzo sobre seguir estudiando la preparatoria y al principio fue un rotundo no pero supongo que me vieron decidida y me dieron permiso lo que no sabían es que yo ya tenía planes para que al concluir pudiera acudir a la universidad.

Salimos con excelentes calificaciones, hicimos nuestro examen de la universidad, mis padres se sorprendieron muchísimo de lo que era capaz. Ambas nos quedamos en la UNAM, en CU por lo que decidimos migrar allá y así comenzó todo.

Este blog pretende ser un espacio para dejar nuestro testimonio y poder tener material útil para quien lo necesite sobretodo dirigido a mujeres, estamos aprendiendo a ser independientes y responsables participando activamente en nuestra comunidad.

No solo tendremos artículos de política también de otros temas que consideramos relevantes, ojalá le sea de utilidad a alguien y se animen a hacer eso que no se atreven.

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